
Quién soy
Soy Esther Cuerda Galindo, dermatóloga, llevo más de veinte años en consulta privada y en algún momento me di cuenta de que nadie nos enseña la parte no clínica de todo esto: el desgaste que deja sostener una consulta día tras día, y la soledad de pensar que el problema eres tú. La bata vacía nació de ahí, primero como libro: para poner nombre a eso que casi nadie se atreve a contar.
Antes de montar mi clínica pasé por la sanidad pública, la privada y más de una década ejerciendo en Alemania, donde llevé mi propia consulta en Berlín. En todos esos años aprendí lo que nadie te cuenta en la carrera: que dirigir una consulta también pasa factura, y que cuidar bien de tus pacientes empieza por cuidarte a ti. Por eso, además de la clínica —Aranjuez Dermaclinic—, hoy tengo La bata vacía: un espacio para que otros médicos no tengan que aprenderlo solos. Crecer para cuidarte, cuidarte para cuidar. Un solo camino.
El proyecto
En 2022 me encontré de bruces con algo que no esperaba: la clínica que había montado con tanta ilusión no iba bien. Y yo, por dentro, tampoco.
Recuerdo la sensación de estar atrapada en mi propio proyecto. Empecé a formarme, casi por supervivencia: en finanzas, en gestión, en todo lo que nadie me había enseñado en la carrera de Medicina. Pero cuanto más aprendía, más claro tenía que la técnica sola no me iba a salvar. Había algo más profundo: creencias que me frenaban, cosas que no me atrevía a delegar, números que no quería mirar de frente porque me daban miedo.
Ahí entendí algo que lo cambió todo: la consulta y la vida personal no son dos mundos separados. Se filtran el uno en el otro, para bien y para mal. Todo lo que trabajas en ti acaba en tu clínica. Y todo lo que te pasa en la clínica acaba viviendo dentro de ti.
Seguí formándome, seguí cayendo y levantándome, y en algún momento sentí que no podía quedarme con lo que había aprendido. Me parecía demasiado valioso para guardármelo. Así nació el libro. Así nacieron los cursos. Así nació este proyecto: La bata vacía, para llevar a la vida de otros médicos lo que a mí me devolvió la mía.
No es un curso que se termina el día que lo acabas. Es un proceso de transformación con muchas etapas, y cada persona entra por donde necesita.
Y aunque parte de este camino son libros y formación online, para mí hay algo insustituible: mirarnos a la cara. Por eso, desde el primer día, La bata vacía tiene también encuentros presenciales. Porque hay cosas que solo se sostienen entre personas, en la misma sala.
Nada de lo que aprendes aquí se queda en la consulta: cambia cómo trabajas y cómo vives tu profesión.
Lo que ofrecemos
Desde el libro hasta el acompañamiento uno a uno: elige el formato según lo que necesites ahora.
La consulta privada no falla por lo médico. Falla por lo que nadie te enseñó.
Sigue pensando en esto
Cada semana mando una carta breve sobre dirigir una consulta privada: números, agenda, equipo, decisiones.





